Mi
aventura de ser docente
La primera vez que
incursione en la docencia fue al realizar mi práctica docente, en esa ocasión
al socializar con los niños sentí una gran satisfacción al poder contribuir un
poco en sus aprendizajes y ver la aceptación positiva que obtuve por parte de
ellos y de la maestra. Aunque en alguna ocasión tuve una experiencia un poco
desagradable con una educadora porque no le gustaba mi forma de trabajar con
los niños, al grado de sentir que me había equivocado de profesión, pero al ver
que a los niños les gustaban mis actividades me dieron ánimos para continuar
adelante y comprobar que no me había equivocado, algo que aprendí es que, como
todo en la vida tenemos que superar los problemas que se me presenten a lo
largo de mis estudios.
Otro aspecto por el cual decidí ser
educadora fue porque considero que por medio de la educación podemos ayudar a
las personas a mejorar su forma de ser, pensar y tener mejores aspiraciones
respecto a lo que piensan de su educación, y porque sé que puedo contribuir
para que los niños se sientan felices y satisfechos en sus logros.
Ahora que ya estoy frente a grupo y
que están a mi responsabilidad varios niños, me siento con el compromiso de
buscar estrategias para lograr su aprendizaje, siendo yo quien tome las
decisiones de cómo debo trabajar y que me vine a enfrentar que es muy diferente
el trabajo como docente que una práctica como estudiante. Al desarrollar las actividades con los niños,
he tenido grandes experiencias y logros con ellos, algo que me gusta es ver
contentos a los niños y comprobar que contribuí un poco para que ellos tengan
ese estado de ánimo. Además de comprobar que los niños son muy sinceros y
cariñosos. Otra cosa que he observado es
que entregan su cariño y confianza sin esperar nada, aunque algunas veces he
tenido que ganarme esa confianza porque algunos niños les cuesta mucho trabajo
expresar lo que sienten, eso es una tarea que he ido mejorando poco a poco para
poder ayudar a los educandos.
Hola Maestra Erika:
ResponderEliminarSin duda, esos momentos en que dudó si continuar con su intención de ser educadora deben haber sido difíciles, sin embargo, le puedo asegurar que, en este momento, ya no tiene ninguna duda acerca de su vocación, porque en su redacción usted nos deja ver una gran amor y un gran respeto por su trabajo de educadora, ha sabido enfocar sus energías y se ha ganado la aceptación de sus alumnos; ellos son sus "clientes" y usted les está dando un trabajo de calidad, de modo que, yo considero que la confianza que usted se ha ganado, no ha sido gratuita, ¡Felicidades Maestra!
Hola maestro Agustín
ResponderEliminarEs muy cierto lo que menciona que en este momento ya no existe duda alguna sobre la profesión que elegí, porque es gratifícate el amor de los niños y que a pesar de las dificultes que se presenten en el trabajo, se olvida por la vocación que se tiene a este.
Gracias por su comentario.