Mi
confrontación con la docencia
La
vida en su constante devenir nos lleva por caminos inciertos, la elección de la
profesión magisterial no estaba en mis alternativas debido a que varios
miembros de mi familia son docentes y no quería estudiar la misma carrera como
la mayor parte de mis familiares. Pero cuando era pequeña mis papás me llevaron
algunas veces a su escuela y me llamaba la atención la forma en que hablaban y
enseñaban a otros niños que eran más grandes que yo, al ver a mis padres
desempeñándose como docentes por momentos venía a mí el deseo de ser como
ellos, sin embargo al siguiente instante cambiaba de opinión, porque igual
quería ser doctora o veterinaria.
En
el último semestre del bachillerato me llamó la atención la forma de ser de los
niños más pequeños que los de primaria, porque en un tiempo conviví mucho con
el hijo de mi prima y me di cuenta que era muy agradable tratar con niños
pequeños, lo que más llamó mi atención fue
la espontaneidad que tienen, su imaginación, su creatividad, la forma en
que expresan lo que sienten, porque son muy nobles y trasparentes, la forma
para resolver un problema, además en esta edad se aprenden más cosas de los
niños y los aprendizajes son más significativos, porque al igual que mi maestra
de preescolar yo también quería enseñarle a los niños así como ella lo hacía
con nosotros, ella tuvo influencia al decidir estudiar esta profesión por el
trato agradable que recibí de ella. Todo esto lo comprobé cuando entre a la
normal y al socializar con los niños.
El
ser educadora es desempeñar un papel fundamental en el cual se promueve la igualdad de oportunidades
para el acceso de los códigos culturales y el desarrollo de competencias que
permiten a los niños y a las niñas una participación en la vida social. Ayuda a
formar ciudadanos responsables, amantes de su país, sus leyes, bosques, de su
bandera y su pueblo. Ser educadora significa ser perseverante, firme, saber y
sobretodo comprender la influencia que puede proyectar sobre los niños.
Las
educadoras debemos tener conciencia sobre la responsabilidad que implica no
solo enseñar sino la trascendencia de la labor de formación de niños de quienes
se espera lleguen a ser personas positivas para el país.
Las
educadoras propiciamos en los niños el desarrollo de experiencias en su
persona, esto es un proceso que continua en otros ámbitos educativos, este
nivel educativo contribuye de manera importante para que las desigualdades
socioculturales se puedan subsanar por lo menos en el ámbito de la educación,
por ello se afirma que favorece la integración de niños y niñas en el proceso
educativo.
La vocación en
cualquier ámbito laboral es indispensable, porque ésta motiva la acción docente
y es considerada como el amor a cualquier labor, siempre ha sido muy valorada y
en la época actual es muy valiosa. Cuando se escoge la docencia es porque en
verdad se tiene vocación para desempeñar esta labor y enfrentar los problemas
que se presenten para darle una solución adecuada a lo largo de su trabajo.
Hola Profra. Erika muy buen día!
ResponderEliminarAl leer su escrito me doy cuenta de las diferencias pero que nos llevan a semejanzas a la vez, pues usted nos comenta como en sus planes no estaba ser docente mientras que yo en el mio comento como simepre tuve la conviccion de ser docente, estuvo rodeada de maestros al igual que yo y como finalmente toma su rol con responsablilidad, compromiso, conciencia y lo principal vocación a amor a la docencia,en mi escrito manifiesto la importancia de la niñez mexicana y la vida en sociedad y me percato que usted siente y demuestra la misma preocupación que yo por entregar un mundo mejor. Saludos.Profra. Ney.
Hola profraNey.
EliminarEstoy consciente de que es importante que para ser maestra se debe tener vocación y no obligación, porque el trabajo en el futuro es directamente con personas y que deben de ser tratados con paciencia y responsabilidad. Es por ello que nuestros comentarios sobre la docencia tienen cierta relación.
Que tenga una excelente tarde profra Ney.
Hola maestra Erika, la labor docente es de gran importancia, pues aportamos lo mejor de nuestros conocimientos hacia los alumnos, mismos que consumen e imitan lo que aportamos. Para cualquier profesión u oficio se debe tener vocación, de lo contrario se nos hará difícil y tediosa nuestra labor, opino que tomo la mejor decisión de pertenecer al magisterio. Saludos... Profra: Elia
ResponderEliminarBuenas tardes maestra Elia.
ResponderEliminarLa vocación en la docencia es un factor de gran relevancia si no existe vocación el trabajo se vuelve rutinario y tedioso, mas allá de considerarlo como un trabajo placentero se llega a tomar como una obligación y esto repercute en el grupo en el cual se trabaja con ausencia de armonía en el trabajo. Si existe vocación hay responsabilidad y amor en el trabajo, trasmitiendo valores y conocimientos que ayudan a los alumnos a formarse positivamente ante una sociedad.
Gracias por su comentario maestra Elia.
Buen día Maestra Erika:
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con usted al decir que en toda profesión debe existir vocación, de otra manera, no se desarrolla el trabajo como debería ser.
Usted se estaba oponiendo a su destino, tal vez por simple oposición, qué bueno que pudo darse cuenta de cuál era el camino que debía seguir.
En lo personal, siempre he admirado el trabajo de las educadoras, es todo un arte trabajar con chiquillos de preescolar, a la vez que debe ser difícil pero muy gratificante, ustedes se vuelven un poco (o un mucho) mamás de los niños y supongo que también consejeras de papás y mamás que por momentos no saben qué hacer en casa para educar a sus hijos.
Muy bien maestra, ¡Felicidades!
Hola maestro Agustín
EliminarCon el trabajo de educadora se obtiene grandes satisfacciones porque se recibe el amor de los niños sin ningún interés de obtener algo, es por ello que no me equivoque en mi vocación.
Que tenga un buen fin de semana.
Hola Profra. Erika.
ResponderEliminarLo que será será, después de convivir en su niñez con profesores y no decidir su futuro en el magisterio, sino precisamente un pequeñín, me refiero a su sobrinito,fue el que le ayudó a decidir. En fin el destino en su vida era ser educadora, para eso nació, la felicito y también por estar con nosotros en la MEB.
Es digno de reconocer a quien se encatga de depositar la semilla de la educación en pequeños seres humanos. Enhorabuena.
Profr. Sosa.
Buenas noches maestro Jesús
ResponderEliminarComo lo mociono en mi escrito, que gracias a la convivencia con mi sobrino me di cuenta que me estaba oponiendo a mi destino, pero ahora comprendo que es uno de los trabajos más bonitos que existen porque es donde se empiezan a formar seres humanos para una sociedad y que mejor hacerlo contribuyendo en ello.
Gracias y que este bien.